Extras en la hamburguesería: ¿cuánto cobrar el cheddar, el bacon y el medallón?

Hamburguesa completa, $10.500. Medallón extra, $3.000. Cheddar, $1.500. Bacon, $2.000. Total: $17.000. Casi 4 de cada 10 pesos de ese ticket son extras.
En una hamburguesería, los adicionales no son un detalle al pie de la carta. Son una parte grande de la venta y, también, uno de los lugares donde más plata se pierde sin que nadie lo vea: el cheddar que se pone y no se cobra, el bacon que sigue al precio de hace tres meses aunque la panceta subió dos veces, el combo en el que todos eligen la cerveza en lugar de la gaseosa. Acá va la cuenta de cada extra y algunas reglas para que dejen lo que tienen que dejar.
Para ponerle precio a un extra de hamburguesa hay que partir de lo que cuesta la porción que de verdad se sirve (dos fetas de cheddar, tres tiras de bacon, un medallón de 120 gramos) y cobrarlo de forma que deje un margen parecido al de la hamburguesa. Con costos de ejemplo de noviembre de 2026, eso da un cheddar a unos $1.500, un bacon a $2.000 y un medallón extra a $3.000. En una hamburguesería también hay que registrar los cambios sin costo, como el "sin cebolla", y cuidar que en los combos con bebida a elección la bebida más cara no se coma el margen.
¿Cuánto cuesta realmente cada extra de una hamburguesa?
Lo que cuesta la porción que se sirve, no la que figura en la receta del primer día. Si el extra cheddar son "dos fetas" pero en la plancha se ponen tres cuando hay apuro, el costo es el de tres. Antes de ponerle precio, conviene pesar cada extra un par de veces, en un día tranquilo y en uno de mucho movimiento, y fijar la porción.
Con porciones definidas y costos de ejemplo:
| Extra | Porción | Costo de ejemplo | Precio | Lo que deja | Costo sobre el precio |
|---|---|---|---|---|---|
| Cheddar | 2 fetas (40 g) | $500 | $1.500 | $1.000 | 33% |
| Bacon | 3 tiras (40 g) | $750 | $2.000 | $1.250 | 38% |
| Medallón de carne | 120 g | $1.400 | $3.000 | $1.600 | 47% |
| Huevo a la plancha | 1 | $300 | $1.000 | $700 | 30% |
| Cebolla caramelizada | 40 g | $150 | $800 | $650 | 19% |
| Pepinos | 4 rodajas | $150 | $600 | $450 | 25% |
| Salsa extra | Pote de 30 g | $200 | $700 | $500 | 29% |
| Papas con cheddar y verdeo (en lugar de las comunes) | Diferencia de insumos | $700 | $2.500 | $1.800 | 28% |
Son valores de ejemplo, a noviembre de 2026; cambialos por los de tu proveedor. Lo que importa es la forma de la tabla, que suele repetirse en casi todas las hamburgueserías: los extras "chicos" (salsas, cebolla, pepinos) dejan mucho en porcentaje, y el medallón deja más pesos pero con un costo cerca de la mitad del precio.
¿Cómo se calcula el precio de un extra?
Una regla simple que funciona: el costo de la porción, multiplicado por tres, y redondeado a un número fácil de cobrar. Así el costo queda en un tercio del precio, parecido al de una hamburguesa completa bien calculada.
Algunos ajustes sobre esa regla:
- El medallón no aguanta el "por tres". A $4.200 (3 × $1.400) nadie lo pide, y una hamburguesa doble armada con extras termina saliendo más cara que la doble de la competencia. Ahí conviene aceptar un porcentaje de costo más alto, porque cada medallón extra deja $1.600, más que cualquier otro adicional.
- Los extras baratos pueden ir un poco por encima. Una salsa extra a $700 o una cebolla caramelizada a $800 no frenan a nadie, y compensan el medallón.
- Redondeá a escalones de $500. Un cheddar a $1.480 es un cálculo; a $1.500 es un precio. Y en el mostrador, con fila, el cajero lo agradece.
- Revisá los extras cuando revisás la carta. Es muy común actualizar el precio de las hamburguesas y olvidarse de los adicionales, que quedan con el precio de dos aumentos atrás.
Para el resto de la carta, la cuenta completa del costo y el precio de un plato está en cómo calcular el food cost.
¿Por qué la hamburguesa armada con extras no puede salir menos que la de la carta?
Porque el cliente hace la cuenta. Si en la carta tenés una triple a $18.000 y una completa con dos medallones extra sale $16.500 ($10.500 + $3.000 + $3.000), el cliente que conoce el truco pide la armada y paga $1.500 menos por la misma hamburguesa. Y al revés: si la armada sale bastante más que la de la carta, el que pide "una completa con un medallón más" siente que le cobran de más.
La prueba es fácil y conviene hacerla cada vez que cambiás precios: armá con extras cada hamburguesa de la carta que se pueda armar y compará. Lo sano es que la versión de la carta salga igual o apenas más barata, como premio por pedirla tal cual.
¿Qué hacer con los cambios sin costo, como el "sin cebolla"?
No se cobran, pero tienen que quedar registrados. Es el error más común de la cocina de una hamburguesería: el "sin cebolla" que el cajero dijo en voz alta y no llegó a la plancha, o que se escribió como comentario al final de un pedido de seis hamburguesas y nadie sabe a cuál iba.
Algunas reglas que ordenan esto:
- Sacar un ingrediente no baja el precio. Es la costumbre del rubro y el cliente la entiende. Si alguien pide "sin todo", sigue siendo la misma hamburguesa.
- Cambiar un ingrediente por otro más caro, sí se cobra. Pan de papa por brioche, cheddar por un queso azul: se cobra la diferencia como si fuera un extra. Si el cambio es por algo de costo parecido, se hace sin cargo. (Si hablamos de un pan sin TACC, el tema es otro: en cómo armar una carta para celíacos y personas con alergias está lo que hay que cuidar en la cocina.)
- Los "con" y "sin" van pegados a su hamburguesa, no al final del pedido. En un sistema con grupos de modificadores, como el de Ganapán, el "sin cebolla" es una opción en $0 que sale en la comanda debajo de la hamburguesa que corresponde, igual que un extra pago.
Registrar los cambios sin costo tiene otra ventaja: si el "con cheddar" va incluido en el precio, igual descuenta el cheddar del stock, y a fin de mes la heladera cierra con los números.
¿Cómo armar el combo con bebida a elección sin perder margen?
El combo de hamburguesa, papas y bebida es el producto estrella de muchas hamburgueserías, y el lugar donde el margen se mueve más sin que se note. Con un combo a $15.000 y una hamburguesa con papas que cuesta $3.500, lo que deja depende de qué bebida elija el cliente:
| Bebida elegida | Costo de la bebida | Costo del combo | Lo que deja el combo a $15.000 |
|---|---|---|---|
| Agua mineral 500 ml | $600 | $4.100 | $10.900 |
| Gaseosa 500 ml | $900 | $4.400 | $10.600 |
| Cerveza en lata | $1.500 | $5.000 | $10.000 |
| Pinta de cerveza artesanal | $2.200 | $5.700 | $9.300 |
Entre el agua y la pinta hay $1.600 de diferencia por combo. Si el combo se armó pensando en la gaseosa y la mitad elige la pinta, el margen real es otro. Hay tres formas de resolverlo:
- Incluir solo bebidas de costo parecido. Gaseosas y agua dentro del combo; la cerveza, afuera.
- Incluir las básicas y cobrar la diferencia de las caras. Gaseosa o agua sin cargo, cerveza en lata "+$1.000", pinta "+$1.500". El cliente elige y lo ve antes de pedir.
- Vender el combo sin bebida y cobrar cada bebida a su precio. Es lo más transparente, aunque se pierde la idea de "precio cerrado" que hace atractivo al combo.
La segunda suele ser la que mejor funciona: el combo mantiene su precio redondo y el que quiere la pinta la paga. En cómo armar combos rentables hay más ideas para que un combo sume y no reste.
¿Dónde se pierde plata con los extras?
Un repaso rápido para hacer con el encargado:
- El extra que se sirve y no se cobra. El cliente lo pidió en la barra, el cocinero lo puso y en la caja nunca se cargó.
- El precio que no se actualizó. Subió el cheddar y el extra sigue igual que en agosto.
- La porción que crece. Dos fetas se vuelven tres cuando hay apuro y nadie lo mide.
- El extra sin límite. Cuatro medallones en un pan que aguanta dos: sale mal armada y traba la plancha en el peor momento. Poné un máximo.
- El "sin cargo" que nadie registra. Si el cheddar incluido no se carga, el stock nunca cierra.
- El extra que no se ofrece. El que no se ofrece no se vende. Una sola pregunta al tomar el pedido ("¿le sumás cheddar o bacon?") mueve el ticket; en 8 de cada 10 mesas piden una sola vez explicamos por qué el momento de tomar el pedido es el que define la venta.
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Los extras, los cambios sin costo y los combos se arman con los grupos de modificadores, que se sumaron en las novedades de noviembre:
- Extras con costo. Un grupo "Agregale" con el medallón, el cheddar y el bacon, cada uno a su precio y con un máximo (por ejemplo, hasta 3 medallones). Si la opción toma el precio del producto, cuando subís el cheddar el extra cobra el precio nuevo sin tocar el grupo.
- Cambios sin costo. Un grupo "Sacar ingredientes" con el "sin cebolla" o el "sin pepinos" en $0. Sale en la comanda y en el KDS debajo de su hamburguesa.
- Productos que no se venden solos. Al cheddar extra o al "sin cebolla" les tildás ¿Solo adicional? y no aparecen en la venta, en la tienda ni en la carta impresa: solo como opción.
- Combos con bebida a elección. Cada bebida a su precio, todas en $0 o con un precio propio dentro del grupo, como el "+$1.500" de la pinta.
- Todas las hamburguesas de una vez. Desde el grupo, lo asignás a toda la categoría de hamburguesas, en lugar de ir producto por producto.
Cada opción descuenta su stock (o el de su receta), así que, si controlás el stock del cheddar, el que sale como extra se ve en sus movimientos de stock. Y cuando cambiás el costo de un ingrediente, el costo de todos los productos que lo llevan en su receta se actualiza solo. En la tienda online, el cliente elige sus extras y ve el total antes de pedir. El paso a paso, con lo que se cobra en cada caso, está en los ejemplos de grupos de modificadores.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto se cobra el extra cheddar en una hamburguesa?
Lo que cuesta la porción que se sirve, multiplicado por tres, más o menos. Si dos fetas de cheddar cuestan unos $500, el extra va a $1.500, así el costo queda en un tercio del precio. Son valores de ejemplo de noviembre de 2026: lo que vale es hacer la cuenta con la porción real y el precio de tu proveedor.
¿Cuántos medallones extra conviene permitir en una hamburguesa?
En general, hasta dos o tres. Más que eso, el pan no aguanta, la plancha se traba en la hora pico y la hamburguesa sale mal armada. Conviene poner el límite en el sistema, no dejarlo librado a lo que pida el cliente.
¿Qué porcentaje de costo debería tener un extra de hamburguesa?
Un tercio del precio o menos en los extras baratos, como el cheddar, las salsas o la cebolla caramelizada, que pueden quedar entre el 20% y el 35%. El medallón, que es carne, suele quedar cerca de la mitad del precio y se compensa porque deja más pesos por unidad.
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Conclusión
En una hamburguesería, los extras son la parte del ticket que más crece y la que menos se controla. Con la porción definida, un precio que salga de su costo, un máximo razonable y cada "con" y "sin" registrado en su hamburguesa, dejan de ser un agujero y pasan a ser lo que tienen que ser: la forma más simple de subir el ticket sin subir el precio de la carta.
